Tras una breve lectura de algunos
de los capítulos de “la gramática de la fantasía” he realizado algunos comentarios de algunos
de los temas que trata Rodari.
Empecemos por el abuelo que se
convertía en gato, esa figura del abuelo que está en casa y nadie le hace caso
y decide irse a vivir aventuras y en efecto vive aventuras pero…. No como
humano si no como gato. El abuelo se ha convertido en un gato y cuando vuelve a
su casa le hacen más caso. Luego se pregunta a los niños ¿queréis que el abuelo
se convierta en gato? Según lo que nos cuenta Rodari casi todos los niños dicen
que si, hasta ahí bien pero a mí lo que he ha llamado la atención es la niña la
reflexión que hace, no quiere que se convierta en abuelo , pues con lógica
piensa “¿para qué va querer ser otra vez abuelo si así nadie le hace caso y
como gato si?” algo tan sencillo como ese pensamiento se nos pasa a muchos por
alto lo normal es como dice Rodari por simpatía al abuelo querer que se otra
vez abuelo, pero ¿ y si al abuelo le gusta ser gato? ¿y si como piensa la niña
lo que quiere el abuelo es que le hagan caso? ¿No lo consigue siendo gato?
No se te ocurra cuando estas
contando un cuento cambiar algo, no mientras el cuento les atraiga signifique
algo para los niños. Me explico basándome en el capítulos “vamos a confundir
los cuentos” puedo decir según lo que he visto y según como he sido yo misma
que a los niños cuando un cuento le gusta o le dice algo o signifique algo para
el no juegues a cambiarlo, pues los niños necesitan un orden una repetición y si
cuentas algo distinto les va perturbar su mundo y no hay que culparles ,
plantea la siguiente situación cuando vas camino del trabajo sabes que tienes
que salir a las 8 porque hay un poco de atasco y vas tardar una hora , bien
pero y si un día hay un accidente ( un cambio) y hay mas atasco, te perturba
porque vas llegar tarde y se ha introducido un cambio que no esperabas, pues
eso les pasa a los niños, necesitan esa seguridad de que todo va igual. Pero
hay que acostumbrarles a que las cosas tienen un cambio , pero hay que saber
hacerlo pues bien cuando el cuento no les interese cuando el cuento ya no les
diga nada ahí ya puede jugar con ellos y empezar diciendo : un día estaba
caperucita amarilla.. Y que los niños interactúen diciendo no que es roja. Hay que
saber en qué momento los niños se van a reír y disfrutar con ese cambio.
Hay unos temas pre determinados
para unos cuentos ideal y cuentos que un cuento para un niño no puede aparecer.
¿Por qué? yo personalmente no considero
que a los niños no se les pueda hablar del sexo o de la muerte , pienso que si
hay que hablarles de ello, evidentemente no como con un adulto, la cuestión no está
en el que si no en el cómo. Y es que yo me pregunto yo ¿y porque hay temas tabús?
Temas que está mal que se hablen, no es un parte más del cuerpo las tetas y el
pito pues porque no dibujándolo como hace referencia Rodari porque nos alarmamos
si vemos escrita la palabra “mierda” ¿ a caso no hacemos todos caca?. Es más
cuando eres pequeño hasta estás orgulloso de cuando haces caca y no solo eso
sino que cuando un niño hace caca te la enseña. Pero luego ¿por qué los adultos
tendemos a relacionar las palabras caca con malo?.Comparto con Rodari la idea
de crear historias y cuentos con cacas y orinales hay que provocar la risa en
este tema, y también canciones y rimas. Y es que eso a los niños les gusta les
gusta hablar de cacas. Al leer este capítulo y la historia que dice Rodari que
trasforma del rey midas por todo lo que toca que lo trasforma en oro se cambia
a el rey midas todo lo que toca se trasforma en caca, me ha recordado a un
canción que cantaba en un campamento ( evidentemente como ya hecho referencia
antes del lo horror de los adultos al oír la palabra, la canción la cantaba sin
ninguno de ellos presente), bien pues la canción dice así : “ a mí me gusta
cagar en alto y ver la mierda pegar un salgo y removerla con un palillo para
que desprenda olorcillo” lo que me podía reír con esa canción y he de confesar
que no puedo cantarla sin que se me dibuje una mínima sonrisa en la cara. Como
dice Rodari a los niños les gusta a un adulto oír la palabra “ caca” es mas
cuando lo dices los niños se miran entre si se ríen y dicen “ ala ha dicho caca
jejeje” . Considero algo muy atractivo dentro de la creación literaria crear
textos con la palabra caca o con toda aquella palabra “tabú” que el niño quiera
decir y espero como dice Rodari que un futuro los niños pueden inventar
historias educativas sin que este mal visto con palabras como caca pito o cual
quiere otra, dejando pasar 24 años (desde que se publico la primera edición)
pero solo nos quedan 4 años de margen (proponía esta cambio para 2017) para
cumplirlo a ver a que llegamos.
Lo que he leído hasta hora del libro me gustado
y me resultado muy interesante y tengo que decir que cuando llegue el verano y
esté más libre iré avanzando poco a poco por la lectura de los capítulos de nuestro
amigo Rodari y su fantasía, la cual considero que siempre hay que tener
presente.



Estupendo. Te lo anoto.
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